Juguetes con conexión a internet. ¿Son seguros? 10/01/2020

En la actualidad, no es raro que en más de una ocasión hayas oído hablar del internet de las cosas. Quizás no sepas de qué se trata, pero te aseguro que aún sin saberlo se encuentra en tu entorno.

Cuando hablamos del internet de las cosas nos referimos a toda una gama de productos que, sin necesitarlo de forma indispensable, se encuentran conectadas a internet para ofrecer nuevas funciones. Dentro de estos objetos conectados hay un sector en concreto englobado en el internet de los juguetes, que como bien supones se trata de juguetes con conexión a internet. ¿Pero qué implica eso exactamente? ¿Pone en riesgo la seguridad de mis hijos? Vamos a intentar dar respuestas a estas preguntas en las líneas que siguen. ¡Empezamos!

¿Por qué un juguete con conexión?

Recuerdo un capítulo de una famosa serie de televisión en la que varios científicos se preguntaban cómo mejorar algo tan sencillo como un adorno para el pelo. La respuesta unánime fue dotándolo de bluetooth, porque todo es mejor si tiene bluetooth. Esta conclusión está sacada del guión de una comedia, pero no se aleja mucho de la realidad. De hecho, no es raro encontrar frigoríficos, aspiradoras, televisores, etc. conectados a internet. Incluso hay blogs de guías y trucos para sacarles el máximo partido. Era sólo cuestión de tiempo encontrar esta peculiaridad en los juguetes. Dotarlos de conexión a internet ha sido su forma de reinventarse.

Un juguete con conexión a internet no es algo nocivo o inadecuado. Tan sólo debemos cambiar nuestra perspectiva y dejar de verlo como un simple juguete. Una muñeca, un coche teledirigido o hasta un juego de mesa son ejemplos de juguetes que usan internet para ampliar la experiencia de diversión. ¿Pero es esa su única finalidad? Probablemente no.

¿Te acuerdas de la película Big?

Hace ya tiempo, en los años mozos de Tom Hanks, este actor protagonizó una película en la que un niño se hacían un hombre de la noche a la mañana. ¿Y dónde creéis que encontró trabajo? Pues como analista de mercado en una empresa juguetera. Y es que, sin querer entrar en teorías conspiranoicas, ¿qué valor puede llegar a tener lo que un niño cuente a sus juguetes para una empresa que se dedique a fabricarlos? Es lógico pensar que cualquier juguete con conexión a internet y micrófono puede ser un agente doble en nuestro propio hogar.

Es por esto, que una de las primeras cosas que deberemos hacer al comprar un juguete con conexión a internet sea buscar en las instrucciones o bien en la web del fabricante el uso que harán de los datos recopilados. Porque créeme, habrá recopilación de datos. Pero, y si no es una empresa juguetera la que escucha a nuestro hijo, sino un intruso. No quiero asustarte, pero es una realidad que se ha dado en más de una ocasión. Por suerte, siguiendo unos cuantos consejos, se lo podemos poner muy difícil a estos cotillas cibernéticos.

Seguridad del juguete conectado.

Cualquier juguete con conexión a internet es susceptible de una configuración por parte del usuario. Este punto es de vital importancia para salvaguardar la privacidad de nuestros hijos en la medida de lo posible. Para hacerlo, tan sólo deberás seguir los puntos marcados en su guía de inicialización.

Otro importante factor a tener en cuenta es el wifi de casa. Más concretamente su contraseña. Asegúrate de haberla cambiado y de poner una difícil de descifrar, intercalando letras, números y símbolos. Si esta tarea se te hace complicada puedes seguir esta guía para cambiar la clave del wifi. Esa será la mayor defensa entre un intruso y tus hijos.

Todo aparato conectado a internet, incluidos los juguetes, tiene un software o un firmware que los controla. Es importante tener ese software al día mediante las actualizaciones que lanza el fabricante. Revisa periódicamente la web para saber si hay mejoras de seguridad disponibles. Y como siempre, a veces la mejor protección es el sentido común. Si notas que el juguete dice o hace cosas raras que te indiquen que ha sido pirateado apágalo. A continuación ponte en contacto con el fabricante y te dirán cómo resolver el problema. Y además, vuelve a cambiar la contraseña del wifi.

Si no te gusta, inhabilítalo.

Como ya he dicho más de una vez, hay juguetes que incluyen una conexión a internet a veces sin un claro propósito. Si tu hijo o hija tiene un juguete con conexión, pero no usa esa particularidad, siempre puedes desactivarla. Tan sólo deberás mirar en las instrucciones como apagar el wifi o el bluetooth. Y si es posible también el micrófono.

Eliminar la conexión a los jueguetes

Tipos de juguetes con conexión a internet.

Por si a estas alturas aún no tienes claro que es un juguete con conexión a internet, vamos a ver los tipos de juguetes más populares.

  • Un smartwatch, tablet o smartphone: requieren una configuración a conciencia dada su capacidad de comunicación.
  • Muñecas o muñecos: la famosa Barbie sin ir más lejos ya tiene conexión a internet, micrófono y frases para decir a tus hijos e hijas.
  • Juguetes teledirigidos, como coches o drones que pueden incorporar micrófono y hasta cámara de vídeo.
  • Cámaras digitales: no olvidemos que pueden almacenar nuestra ubicación.
  • Consolas de videojuegos: aunque cuentan con conexión a internet, su limitado y restrictivo software las convierten en uno de los juguetes más seguros. No obstante, no olvidemos que suelen incluir un chat.

Conclusiones.

El tema de la seguridad y la privacidad en internet genera muchos debates en la actualidad, y si además atañe a nuestros hijos, pues aún más. Quizás sea prácticamente imposible vivir sin compartir ningún dato, al menos sin quedarnos fuera el mundo tecnológico. Muy probablemente, más de una red social sepa más de ti y tu familia de lo que crees y lo esté usando para venderte algo, como ese viaje del que ves publicidad cuando se acerca tu aniversario.

En la inmensa mayoría de los casos, un juguete conectado a internet en el peor de los casos usará la información con tales fines publicitarios y/o comerciales. Y si en algún momento cambias de opinión, tienes derecho a que los datos recopilados sean borrados de los servidores de la empresa.

No obstante, en estos temas siempre aplico el lema de Thomas Jefferson: “El precio de la libertad es la eterna vigilancia”

Este artículo ha sido redactado por:
@sergeekios

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